Haciendo el camino Una bitacora sobre el transcurso de la vida

Bienvenidos al Blog de Cristián Rosa

:)

La ruta del Celular (de alguien que ha tratado de no ocuparlo).

June 1, 2010 Encasillado en: Multimedialidad,Personal — Cristián Rosa @ 1:40 am

En los últimos meses me he visto recibiendo un flujo de información bastante nutrida acerca de celulares por varios eventos. Debo confesar que mi conversión a ser un usuario activo del celular fue lenta, principalmente por motivos ideológicos (que de algún modo todavía los mantengo), pero a veces por más que uno quiera nadar contra la corriente hay que ceder, además tiene ventajas, no hay que negarlo.

Por eso creo que haré un recorrido por mi línea de tiempo de celulares, desde los días del Nokia hasta el iPhone.

El Panteón de Nokia

Panteón de mis celulares Nokia

Por casi 10 años fui usuario de Nokia. Al principio el celular era un adorno que pasaba descargado dentro de la mochila, luego, cuando la necesidad que me ubicasen ya significaba tener pega o no, pasaba mayor tiempo pendiente del funcionamiento. En estos 10 años pasaron muchos modelos, siendo el 2630 el último que tuve de esa marca. Un celular súper liviano y delgado que me despertó el bicho de tener un aparato con (por lo menos) una mejor experiencia de internet. Aunque también guardo buenos recuerdos del 2600 que fue el celular que más tiempo tuve (3 años), ya que tenía buena recepción de señal y la capacidad para hacer ringtones con un muy buen sonido.

Pero los modelos que debo destacar sin duda son el 6110 y el 1100, que demostraron ser técnicamente indestructibles ante cualquier circunstancia. El 6110 es de los modelos que venía con el chip integrado en el aparato lo cual hacia  casarte con el equipo, sin embargo como tenía antena más prominente tenía una recepción de señal superior a cualquier otro equipo. En zonas rurales donde la recepción a veces es bien débil ese bicho siempre tenía señal. El 1100 ha resistido todo tipo de golpes y sigue hasta hoy funcionando y buena señal, además tiene buena señal y una linterna que en apagones salva (no por nada es el celular más  vendido de la historia).

Transición para empezar a usar un Smartphone con LG

En año nuevo  falleció el Nokia 2630, lo que me hizo volver al  1100, pero estaba consciente que el 1100 me quedaba corto, ya había empezado a cachurear el hacer sitios para celulares y necesitaba algo más de lo que me ofrecía el 2630.

El LG KP570En un acto de experimentación decidí cambiar de marca y opté por LG. La decisión la tomé por mis buenas experiencias con otros productos que tengo, también  quería probar la tecnología Touch y por  la plata que tenía en ese instante el LG KP570.

En principio se ve como un buen producto: cámara de 3MegaPixels, reproduce MP3, AAC y MIDI, harta batería, internet 2G, video en mp4, pantalla de 3 pulgadas, expansión con SD hasta 8 gigas, instalación de aplicaciones java, etc. cosas que todos esperan de un celular que haga aparte de recibir y hacer llamadas. Pero los problemas empiezan con el uso de la tecnología Touch. En principio lo tenía con la mica protectora que venía con el teléfono pero la precisión y sensibilidad del touch disminuía, así que mica fuera (con el riesgo de dañar la pantalla como dice la hoja de indicaciones). Siguiendo este punto la calibración con el puntero requería de precisión de relojero o si no andaba hacia atrás.

Ya dominando ese punto era cuestión de acostumbrase, pero lo que era del todo desagradable era el uso del teclado QWERTY, en especial para envío de mensaje de textos, ya que el  asistente ortográfico no se podía desactivar y a veces cuando no aceptaba su sugerencia borraba la palabra.

La navegación por internet no era muy fluida, había problemas con el render del navegador (no alcancé a instalar el Opera para probar) y el manejo del scroll era un verdadero desastre. Lo que sí venía con lector RSS  incluido  y funcionaba bastante bien.

En resumen el LG es un equipo con buena cámara, buen reproductor de mp3, con el plus que tiene harta batería, pero para  navegar por internet y ocupar tecnología Touch, no es la mejor opción.

El advenimiento del iPhone

El iPhone 2G

Cuando llevaba casi un mes con el LG, por esas vueltas de la vida  me llegó un iPhone en desuso y bloqueado. Era un 2G traído de Estados Unidos en la época que ni siquiera se tenía claro que Carrier lo iba a ocupar, así que es un equipo con harto carrete. Sin embargo  se me ofreció la oportunidad de quedármelo si lo volvía a la vida…cosa que logré hacerlo :D .

Ya vuelto a la vida y con la última versión del sistema operativo empecé a probar el iPhone, luego de  1 mes y medio  puedo hacer las siguientes observaciones:

  • La gracia que tiene el 2G con respecto al 3G y el 3GS es que como fue construido con materiales metálicos, lo hace más resistente: Se me ha caído dos veces y otras dos fue mandado a volar por la gata y sin embargo funciona perfectamente.
  • El que tenga Wi-fi es un alivio al bolsillo al momento de probar sitios para el celular.
  • La tecnología Touch es superior, de eso no hay duda, el asistente ortográfico es mucho más práctico en comparación al LG.
  • Lo que extraño del teléfono es un botón para responder y colgar llamadas. Si andas con manos libres necesariamente tienes que sacar el aparato para  permitir  la llamada, lo que le quita un poco el chiste al manos libres.
  • La navegación por Internet es super buena, tanto usando Safari como el Opera, el sistema de scroll es fluido y se puede controlar bien, lo que hace la lectura rápida de las páginas.
  • La ausencia de Flash en iPhone es un tema, si bien Youtube puede verse sin dramas,  sitios armado con flash de frentón no funcionan y suelen aparecer mensajes algo recriminatorios como “usted no podrá disfrutar del sitio porque no ocupa Flash”. En algunos casos hay una suerte de castigo al iphone ya que te ponen un link para entrar “puerta chica” para ver el sitio.
  • Pese al boom de celulares, el desarrollo de sitios para estos dispositivos en Chile es irregular. Lo que implica desafíos interesantes para quienes hacemos sitios.
  • Las aplicaciones para iPhone es otro punto interesante, hay harto programa gratuito y los pagados son muy baratos, de un dólar promedio. El  iTunes pasa a ser el  gran organizador, instalador  y sincronizador convirtiendo al programa en un imprescindible. Lo  que molesta es que necesariamente tengas que abrir una cuenta en iStore como única forma de bajar las aplicaciones (aunque sean gratuitas), en especial la parte que te exigen la tarjeta de crédito.
  • El multitasking es algo que se extraña, ya que es bastante bajo (por no decir nulo) aunque en la versión 4.0 del sistema operativo se mejora…aunque todo indica que para el 2G no alcanza.
  • La batería tiene dos caras, para los usos dentro de lo normal como usar el teléfono, tomar fotos, escuchar música, navegar por Internet y ocupar alguna aplicación de despliegue de contenido, la batería dura unas 48 horas, pero  cuando utilizas aplicaciones  poderosas como el Bebot, el Hexatone, el Ghost & Goblins, etc. No te dura más de 24 horas e incluso no pasa las 12 horas.
  • La gran razón que me gusta el iPhone, es que venga con iPod incluido, con la posibilidad de srobblear las canciones a LastFM.

Mirando al sucesor del iPhone

Admito que me he hecho fan del iPhone, el teléfono y sus multiples aplicaciones para cachurear  se ajusta con mi perfil, pero soy consciente que el teléfono es caro (el 2G usado en el mercado se encuentra entre 150.000 y 200.000 pesos) y tarde o temprano tendré buscar un reemplazo considerando que  el próximo S.O. no tiene pensado grandes cambios para el 2G y la historia reciente indica que me piteo o se me pierden los celulares en promedio de 1 por año. Así que un plan de back-up debo tener.

Descarto la Blackberry, no me gusta tener un teléfono que visualmente parece calculadora científica, además está pensado para  personas de corte más ejecutivo que necesitan estar en constante multitasking:  entre revisar la agenda, buscar contacto y revisar y enviar por múltiples cuentas de correo. Estoy curioso por ver el sistema android de Google, pero de la mano de LG no tinca mucho por lo vivido con mi celular y por lo mencionado en este artículo.

Creo que el horizonte pinta en volver a Nokia en especial el modelo 5800 ¿el mito del eterno retorno? Solo el tiempo lo dirá…

El futuro? El Nokia 5800

• • •

El New York Times, Steven Wilson y el Arte de escuchar Música

May 24, 2010 Encasillado en: Música — Cristián Rosa @ 11:04 pm

Equipo de audioHace un par de semanas apareció un artículo en el New York Times en que se explicaba el estancamiento o involución que ha sufrido la industria musical en cuanto a la calidad sonora. El artículo dice que pese a los avances de los equipos de alta fidelidad de sonido, las ventas de estos aparatos han disminuido producto de los dispositivos portátiles, que gracias a su portabilidad, han desplazado a los grandes equipos estéreos y han masificado aún más los archivos de audio comprimido como los mp3.

Al comprimirse el audio, se eliminan ciertas frecuencias, perdiendo información que antes era audible en CD. Por ejemplo: si comprimen el dark side of the moon a mp3, la frase final “there is no dark side…” no se escucha a lo menos que pongan el volumen al máximo. En otras palabras la integridad sonora de un disco o canción se pierde.

Ante esta situación los ingenieros que masterizan los discos, en el último tiempo han decidido subir el volumen general, de tal manera que al comprimir se pierda la menor información sonora posible, sin embargo en equipos de alta definición estos discos evidencian problemas de saturación. Además, un reciente estudio hecho por un profesor de  música de Stanford  dice que sus alumnos no encuentran mayor diferencia entre un audio en HD y un Mp3 argumentando que el oído se ha adaptado a sonidos de menor calidad.

El asunto es que el problema de la calidad sonora de los discos es algo que  preocupa a un pequeño nicho, ya que como señala el artículo, el aumento de ipods y la baja venta de grandes equipos de audio evidencian un tema más de fondo, relativo a la forma de escuchar música en sí. La gente ya no escucha música como actividad sino que ha pasado a ser una suerte de subrutina, un acompañamiento mientras se hace otra actividad como  trabajar, cocinar, estudiar, trotar, etc.

Las conclusiones del artículo hizo que un personaje en particular tomara cartas en el asunto: Me refiero a Steven Wilson.

Steven WilsonWilson, quien se ha convertido en una suerte de paladín contra la cultura Ipod,  escribió una carta que fue publicada por el New York Times, en donde señala que el mayor daño producido es que se ha perdido la práctica del “arte de escuchar música” producto de la lógica de wurlitzer que conlleva el bajar canciones desde iTunes y a la pérdida de la materialidad del disco como objeto de arte al transformar el álbum en un archivo digital.

Tal vez el punto sobre el arte de escuchar música es lo esencial. No se les puede pedir a todos que lo practiquen. El tiempo y el dinero no dan para sentarse en un salón a escuchar música y si es una actividad que no apasiona tampoco amerita a hacerlo.

El practicar un arte, sea cual sea, requiere tiempo o darse un tiempo para hacerlo. En días como hoy, en donde la persona que no es multitasking muere, es difícil sentarse en una pieza y dejar que la música suene. Admito que yo era de aquellos que practicaban esa disciplina (y que de algún modo lo continuo haciendo); podía pasar una tarde entera en mi pieza escuchando música, pero a medida que el tiempo avanza, la cantidad de actividades que uno realiza aumenta, pero el tiempo sigue siendo el mismo. Lo que significa que si quiero practicar el arte de escuchar música, en la cantidad de horas que lo hacía hace 5 o 10 años atrás, la única manera que tengo es escuchar música mientras trabajo y llevármela conmigo mientras viajo de un lugar a otro. Y ya es algo complicado, porque vivimos en una ciudad muy ruidosa y a lo menos que te revientes los oídos escuchando a todo volumen o te compres un casco/audífono es difícil emular la experiencia del “cuarto de música”. Pienso que mientras uno tenga la intención y hace el esfuerzo de escuchar lo que suena en los audífonos la experiencia de escuchar música no se pierde, PERO para que esto funcione uno debe gustarle la actividad de escuchar música, sino será como dice el artículo del NYT: una subrutina que acompaña a otra actividad.

Sobre el punto de la pérdida en la calidad sonora de la música, es un hecho que los afectados son los que tienen buen oído, pero en una ciudad tan ruidosa como Santiago si existe alguien con buen odio va a cagar pronto. Ahora, del universo de personas que aún tienen buen oído (que deben ser muy pocos) la solución es: o gastan una cantidad absurda de plata en tener equipos con dobly 6.0 y compran los DVD-A o lo SACD, o se contentan en ser algo mas busquillas y buscan alternativas de encodear en mp3 ocupando el lame mp3 o pasando los discos a flac  (aunque implica tener mucho disco duro). Pero cuánto afecta la calidad del sonido en el  arte de escuchar música puede ser relativo, porque muchos de nosotros empezamos a escuchar en equipos más bien modestos. En mi caso, una radio Aiwa que sólo tenía ecualización de altos y donde escuchaba cassettes muchas veces copiados de una copia y aún así lo escuchaba y recontra escuchaba. Nuevamente lo que importa es tener la disposición a escuchar y disfrutar el acto de escuchar.

Ahora respecto a la postura del señor Wilson en contra de la cultura iPod, siento que él cae en una falacia, tal vez arrastrado por la nostalgia de su juventud de la época del vinilo, donde ahí literalmente era uno y la fonola y tener un disco original más bien otorgaba status, pero me pregunto ¿el nunca hizo un cassette de compilados de la radio o de lo mejor de sus discos? o ¿acaso no tuvo ningún álbum donde había  una canción buena y el resto es pura basura?  Porque no hay lógica que resista comprar un álbum donde haya una sola canción que me agrade, a lo menos que uno sea un coleccionista de discos.

Está bien, el mercado ha facilitado la cultura del single y que los álbumes no son más que un collage de singles que los van matando de a poco como si fuese unas bengalas. Pero si nos ponemos a pensar siempre ha sido así desde la concepción de la música popular como industria, salvo que por lo globalizado  y lo inmediato de hoy  todo se hace más evidente.

Al final discos realmente buenos son menos de los que uno cree, y ahí está el verdadero desafío de los músicos de hoy: de  generar una obra de arte que seduzca al que lo escucha de principio a fin de tal forma que uno vaya un paso más allá de tenerlo en formato digital y lo tenga  como CD o DVD para atesorarlo porque significa que vale la pena tenerlo y escucharlo de principio a fin…practicando el arte de escuchar música.

• • •

Running Up That Hill: tres sabores de una misma canción

May 4, 2010 Encasillado en: Música — Cristián Rosa @ 8:13 pm

Esté último tiempo he estado reviendo una serie llamada Bones, ya que le perdí el rastro hace más de dos años, así que decidí verla desde el principio para estar al día. En uno de sus capítulos ponen una canción de Placebo que ha sido ocupada recientemente para varias ocasiones en el medio audiovisual.

Para resolver mi inquietud consulté al oráculo de Google y me dijo que la canción se llama Running Up That Hill, y para mi sorpresa, la canción no es de Placebo sino de Kate Bush y es de 1985. Lo más loco del asunto es que el mismo año que Placebo lanzó el cover(2003), Within Temptation saca también su  propia versión.

Así que tenemos tres sabores de la misma canción. Para  entender los matices de cada una hay que entender de qué trata la letra: en esencia es alguien que está hablando con un ángel  y le  menciona el  trato que quiere hacer con Dios para cambiar de lugares para así saber qué se siente estar del otro lado y para que el ángel sepa qué significa ser un humano en la Tierra.

La versión original de Kate Bush

Del álbum Hounds of Love, el mito urbano dice que la canción fue chuteada por mucho tiempo por el sello discográfico ya que la encontraban polémica por su título y por su letra (originalmente se llamaba A Deal with God) y la disquera no quería problemas con la Iglesia Católica, que en ese tiempo tenía harto más poder que ahora. Para eso los productores  le cambiaron  el nombre de la canción  y la remozaron con todo el groove de los 80’ y con una coreografía espantosa, sello de los videos de Kate Bush (¿se acuerdan de Wuthering Heights?). Pero para que a nadie le explote el cerebro dejo la versión en vivo en que David Gilmour se hace cargo de la guitarra y de los coros.

La versión de Placebo

Esta versión, que apareció el 2003 como un extra del Sleeping with Ghosts, es bastante oscura, con un tempo considerablemente más reducido al original, sin embargo rescata el espíritu de la canción: el hablar con Dios, generando una atmosfera que lo supera a uno, dando la sensación la que en realidad  el tipo que está haciendo el trato con Dios lo hace para puro huir del mundo y dejar al ángel con la angustia.

La versión de Within Temptation

La versión  de Within Temptation se ajusta más a la original, sin embargo, a su modo también captura el espíritu Teofanístico del tema aunque en un ángulo distinto al de Placebo, ya que la música resalta el tema de poder ser un ángel, con coros celestiales matizados con ciertas tonadas célticas.

Es interesante ver los caminos que puede tomar una misma canción. Definir cuál es la mejor versión va a depender cuál es la parada musical/filosófica de cada uno. Por lo menos yo puedo decir que la de Kate Bush es buena pero no es mi preferida.

• • •
« Previous PageNext Page »
Esta bitácora existe gracias a: WordPress. El contenido del blog está bajo licencia Creative Commons