March 15, 2010 Encasillado en: Música —
Cristián Rosa @
12:17 pm
Cuando Dream Theater se presentó por tercera vez, una de las cosas interesantes que se pudo ver fue a sus teloneros, los BigElf. En Chile unos verdaderos extraños hasta que fueron anunciados como el grupo que abría el recital.
Una de las cosas que se debe agradecer al Progressive nation de Mike Portnoy es que dio espacio para que muchas bandas chicas empezasen a sonar de nombre y uno accediese a sus sitios de Myspace y escucharlos y ahí aventurarse a gastar ancho de banda en bajar sus álbumes y a la larga dinero para comprar sus discos. De esa forma BigElf apareció en mi radar musical hace ya 6 meses mas menos.
¿Y que es lo que hace que Bigelf sea objeto de algunas palabras en un blog? Pues su apuesta retro/revisionista. Imaginen a The Beatles , Deep Purple, Led Zeppelin, Black Sabbath, Genesis y Pink Floyd tuviesen un punto de convergencia. Pues ahí se encontraría Bigelf , como un viejo minero artesanal que sigue explotando estos viejos yacimientos pero que aun puede sacar minerales preciosos para nuevos usos.
Pero BigElf no son unos aparecidos, llevan ya más de 15 años bajo el comando de Damon Fox, vocalista y tecladista del grupo, tratando de expandir lo más posible los umbrales de los sonidos de finales de los 60’ y gran parte de los 70’ combinándolos con las corrientes sónicas actuales.
Pues bien, podríamos decir que BigElf tiene dos grandes etapas, la primera etapa en que la influencia de los Beatles post Sargent pepper es la que mas sobresale y se escucha es sus discos Closer To Doom (1996) y Money Machine(2000) y la segunda en que Deep Purple y Black Sabbath se hacen sentir con más fuerza, en los discos Hex(2003) y Cheat the Gallows (2008). Es en esta época que emerge el alterego de Damon Fox “The mad hatter” apareciendo en todos sus recitales con un sombrero de copa y tocando un órgano hammond en cada mano, dándole un toque más teatral a sus presentaciones, de hecho en el recital de Chile parecía Jesucristo crucificado en algunos momentos cuando tocaba los teclados con los brazos extendidos. Eso sí todos sus discos tienen un dejo de matiz gótico con psicodelia que sería como el factor común en toda su discografía.
Las temáticas de las letras de las canciones se mueven en todos los espectros, están esas que abordan el imaginario de lo maravilloso y lo fantástico como lo son Gravest Show On Earth, The Madhatter o Hydra, como también los clichés clásicos de abordar el tema de los lisérgicos y drogas varias como Neuropsychopatic Eye , Side Effects o Pain Killers y dramones amoroso como Bitter End, pero la temática que mas me llama la atención son las referentes a ellos como banda donde narran cómo han tenido que sortear los vaivenes, sueños y desilusiones de lo que significa sostener una banda de Rock hoy día. Temazos como Rock and roll Contract , Money It’s Pure Evil, The evils of Rock and Roll, entre otros son un verdadero testimonio de la historia de este grupo.
En fin cerrando este reporte no me queda nada más que decir que ¡Dámas y caballeros! ¡¡BigElf!!
March 14, 2010 Encasillado en: Música —
Cristián Rosa @
1:48 am
No hay primera sin segunda, ni segunda sin tercera…pero esta tercera vez en un contexto bastante especial.
La previa del Show
La tercera visita de Dream Theater a Chile se dio en circunstancias bastante excepcionales: Un terremoto y un cambio de mando que forzaron casi a última hora cambiar la fecha del recital un día después. Si ya el lío de cambio de fecha era un problema, las 4 réplicas fuertonas dejaron en vilo el recital por el tema de la seguridad en el Movistar y a los neoyorkinos cagados de miedo, ya que para ellos la palabra terremoto no era más que un concepto de diccionario, de hecho Mike Portnoy arrojó una no muy afortunada frase en twitter al respecto, lo que le significó varios problemas con algunos fans bastante “sensibles” que lo increparon via twitter y en Audiomúsica. Esos weones no entendieronque la frase provino de un tipo que con cuea en su vida había sentido un temblor y menos un casi terremoto como el del 11 de marzo…y así en ese clima enrarecidoera la previa del show.
El día 12 partió relativamente bien, empezando con mi pseudo encuentro con Jordan Rudess en el Starbucks de Pedro de Valdivia. Admito que entréen un pánico ridículo, porque nunca se me ocurrió que efectivamenteme lo toparía, y no atiné a acercarme a saludarlo…por suerte él empezó a hablar por celular, así que cuando noscruzamos y me cachó (porque yo andaba con una polera de Dream theater y con mi cara petrificada de sorpresa) él hizo un ademán de saludoy siguió caminando mientras hablaba por su iphone, así que fue un buen inicio aunque el no haber atinado a saludarlo fue un Epic Fail mío.
En el Movistar Arena fuebien organizada la cosa para entrar, tanto que cuando hacíamos fila con mi hermano, nos entregaron unos volantes de la organización indicándonos qué hacer al momentode evacuar, eso sí alnotar donde estabanlas zonas seguras del recinto pensé que era una broma de mal gusto, también me acordé que la vez pasada que fuí a cancha quedamos debajode la jaula de focos y en esa ocasión pensé ¿si llega a temblar y esa wea se cae sobre nosotros? esos factores reafirmaron mi decisión de esta vez ir a platea baja en vezde cancha como las última dos veces, también porque quería ver el concierto tranquilo y no estar en una competencia de saltos como las dos últimas veces.
BigElf: El telonero de turno
Ya dentro esperamos un rato para ver al telonero, los norteamericanos de BigElf, una de las bandas preferidas de Mike Portnoy a quienes yo ya ubicaba y escuchaba hace rato por lo tanto disfrute su presentación que resalta por su estilo retro y algo teatral, si bien la audiencia chilena no era la más apta para ellos lo escucharon con harto respeto, ojalá vengan de nuevo cuando venga Porcupine Tree (algún día) ya que su estilo se amolda mas al de los ingleses.
Si bien dentro de poco voy a escribir un artículo sobre BigElf les dejo el setlist que tocaron para que sapeen en lugares como youtube y Myspace:
The Evils of Rock and Roll
Neuropsychopathic Eye
Pain Killers
Hydra
Madhatter
Blackball
Money, It’s Pure Evil
El teatro de los sueños comienza la función por tercera vez
Siendo las 20:32, empieza las fanfarreas que dan la señal del inicio del show, al terminar las luces se apagan y comienza a sonar el sonido de la lluvia con que empieza A Nightmare to Remember, mientras lentamente se prendía un foco detrás de un telón negro que evidenciaba las siluetas de los músicos, ahí vemos a Jordan empezar a tocar el piano para dar paso a toda la maquinaria gótica metalerabotando el telón y dejando a los músicos ya al descubierto. Ahí las 9700 personas en el MoviStar Arena se volvieron simios (me incluyo), si bien la canción ha sido la apertura de toda la gira, las circunstancias hicieron que fuese muy pertinente y evocador con lo que vivimos recientemente:
A nightmare to remember
I’d never be the same.
What began as laughter
So soon would turn to pain
Ya con lo visto en A Nightmare to Remember notamos una puesta en escena mucho mas afiatada que la del 2008, lo que se hacia sentir que el concierto iba a ser bueno.
La siguiente canción es A Rite Of Passage , acá empezó a exhibirse el mejorado apoyo audiovisual con escenas de sociedades secretas, espadas y señores encapuchados con alusiones claras a la masonería. El punto fuerte llegó cuando Jordan empezó su solo con el Iphone conectado a un sistema multimedia que proyectaba una representación animada del mago de los tecladosque hacía headbanging a medida quehacia sonar el dispositivo movil.
La primera parte sobrecogedora del show(esa que te entumeces de la emoción)se dio con la versión extendida de Hollow Years. La puesta en escena se lució, con las imágenes del videoclip y el público cantando a todo pulmón. El tiempo me dio razón ya que la reacción dela gente dejaba en claro que el Falling into Infinity está dentro de los grandes discos de Dream Theater.
Acá vino el interludio musical ofrecido por Jordan Rudess y su duelo con una versión virtual de él en la pantalla, para seguir con el momento “electrónico” de la noche que es Prophets of War. Se puede criticar la notoria influencia de Muse en la canción, pero que la canción es buena no cabe duda.
El relajo lo trajo Wither, que si bien en lo personal me gusta harto, muchos aprovecharon los 5 minutos y 35 segundosdel tema para ir al baño y comprar snacks, porque el recinto tiene su venta de snacks (caros a cagar pero en fin).
El momento apabullante vino en compañía del Scenes form a Memory. Primero empezó The Dance Of Eternity desplegandoen las pantallas toda la imaginería del mejor disco de Dream Theater, seguida sonó One Last time tal como ocurre en el disco de 1999, y cuando yo daba por hecho que iba a tocar una canción de otro álbum vino la gran sorpresa de la noche. Rudess sostenía unos acordes suaves del teclado mientras Labrie decía que el siguiente tema era dedicado a todos los que hemos sufrido la tragedia del terremoto en Chile y comienza The Spirit Carries On y ahí todo se viene abajo ¡Que salida de libreto más increible y emotiva! Porque esa canción no estaba siendo tocada en la gira y hasta ese momento se estaba cumpliendo la norma de no repetir temas de setlits anteriores. Realmente se agradeció ese gesto.
Después de eso vino una revisión al Train of thought con In the Name of God, no es una de las canciones del repertorio de Dream Theater que me quitan el sueño pero igual la canté y la headbangié y con eso la banda se despedía por primera vez.
El encore y cierre del concierto se dio con el nuevo clásico del grupo: The Count Of Tuscany. Si me preguntasen una razón para ir a ver por tercera vez a Dream Theater es esta canción, que aunque es criticada por su letra media tonta, la emotividad con que la interpretan la convierte en un melancólico cuento sobre la aventura de un viajero y estos dos excéntricos hermanos.
Y ese fue el concierto de Dream Theater en Chile, para mí mejor que el del 2008 pero no mejor que el del 2005, porque creo que el del 2005 es insuperable. Muchos criticaron la ausencia de canciones de principios de los 90, pero como puesta en escena, calidad de interpretación y emotividad este fue lejos mejor que el del 2008.
Aún así el concierto estuvo muy bueno y en su mayoría los asistentes se fueron felices. Yo observaba la cara desencajada de algunos periodistas en los salones VIP que no entendían como estos tipos que practican “un collage de estilos” como leí en el diario, eran alabados por 10.000 personas que coreaban sus canciones como si fueran hits radiales y tarareaban algunos de sus desquiciados riffs. Es que se da una extraña relación entre la banda y los fans, porque nosotros(y me incluyo) le profesamos una devoción que no se ve en otros países, ni siquiera en Italia o Japón que son los otros dos lugares donde Dream Theater tienen un nivel de adoración bastante elevado, y los miembros los sienten y quedan locos. Labrie en el escenario se comportó como todo un front man, animando al publico e interactuando constantemente cosa que no hace en otros países, Petrucci también interactuó de mayor manera con la gente, creo que vi a Myung sonreír y los twitteros Portnoy y Rudess posteaban impresionados con fotos, videos y demases. Es esa relación que los periodistas no sienten porque son meros espectadores y no participes del teatro de los sueños.
October 27, 2009 Encasillado en: Música —
Cristián Rosa @
11:17 am
El 26 de octubre se cumplió 10 años de la salida del mejor disco de Dream Theater y uno de los 3 discos imprescindibles para mí: Metropolis Part 2: Scenes From A Memory.
Tiempo atrás ya narré mi historia de cómo obtuve el disco , es bueno escucharlo nuevamente y recordar todas las razones de por qué es el mejor disco de Dream Theater.
¿Y por qué es el mejor disco de Dream Theater? Bueno , un disco conceptual requiere de un trabajo de cuidado en la estructuración de las canciones, y lo lograron. Es un disco muy bien trabajado y cuidado no hay notas demás, no hay pirotecnia excesiva como ya escuchamos en los discos actuales, no hay una casi forzada inclinación al verteiente metalera del género progresivo, simplemente la música fluye contando una historia con una lírica hermosa que en 78 minutos genera ambientes de emociones durante el desarrollo de la narración con un desenlace muy desconcertante que costó un buen rato calibrar para descubrir que pasaba. Además ese misticismo del disco creció tiempo después que se reveló que fue la prueba de fuego que definió la continuidad misma del grupo.
Para terminar este post dejaré un video de la gira del scenes from a memory , con unos Dream Theater muy distintos a los de hoy, salvo John Myung que al parecer para él tiempo se detuvo en 1992 y otro del mítico concierto de Santiago el 2005.
Bueno nada más que decir que busquen sus CD del álbum, conviértalo a MP3 o AAC y escuchen el Scenes From a Memory