Haciendo el camino: Una bitacora sobre el transcurso de la vida

The Division Bell: 25 años resistiendo al paso del tiempo

Corría 1994, MTV había llegado a Chile – en la época que era 90% videos musicales – y entre su rotación de videos, a principio de marzo había uno que empezaba con unas imágenes de computador salidas de “El Hombre del Jardín” para luego dar paso a una seguidilla de secuencias del planeta Tierra con una niña fundida al fondo. Era Take it Back de Pink Floyd, un tema que habla sobre Gaya, la madre Tierra, que observa como el hombre destruye el planeta pero que sabe que un día ella lo recamará para sí.

She will take it back, she will take it back some day

Esa fue la primera vez que conscientemente escuché una canción de Pink Floyd y fue toda una revelación, porque a diferencia de lo que se veía y sonaba en ese momento, para mí era algo totalmente nuevo, ya que era extemporáneo a la ética y estética sonora de los noventa y aun así sonaba moderno, así que traté por todos los medios de conseguirme el Division Bell.

Obviamente mi entusiasmo no era compartido por mi entorno (entiéndase, colegio, amigos, parientes, etc.), que tenían mas conocimiento del legado musical de Floyd y consideraban este disco para “viejos”. Igual estaba enganchado con Take it Back y de alguna forma conseguí que me grabaran el Division Bell en cassette…y sí, era un disco para “viejos”.

Y es comprensible tener esa sensación inicial, un cabro de trece/catorce años quiere emociones fuertes o cosas más grandilocuentes, dramáticas; no quiere escuchar cosas contemplativas. Y que forma de encajar esa descripción de necesidades juveniles que The Wall, que en ese mismo año me lo regalaron para mi cumpleaños, lo que hizo que me olvidase del Division Bell, pero mi exploración a más álbumes de Pink Floyd continuó, siguiendo con Wish You Were Here, The Final Cut y A Momentary Lapse Of Reason.

No volví a escuchar nada del Division Bell por un año hasta que ocurrió otro hito importante para mí: el PULSE, disco en vivo que resultó ser el primer CD que tuve y ahí volví a escuchar esas canciones del 94 y me dije “hey, suenan bien” (no dije eso nunca, solo lo pongo como un elemento literario para ejemplificar que me empezaron a gustar las canciones).

Con el PULSE prosiguió mi exploración a mas discos de Floyd , apareciendo el Dark Side Of The Moon, el Animals y otros mas oscuros como el Ummagumma o el Saurceful of Secrets y obviamente mi atención al Division Bell se volvía a diluir.

Pero heme aquí, 25 años después, luego de recorrerme por completo la discografía varias veces y escuchar todas las remasterizaciones y box sets que han salido hasta la fecha, puedo decir sin problemas que el Division Bell es uno de los álbumes que más escucho, muy por encima del The Wall.

¿Y por qué no escucharlo? Si el disco ES BUENO, si es tontera leer los comentarios que dicen que “sus 66 minutos se hacen largos” o “que no tiene textura”. Tal vez atendería a los que dicen que el disco que “carece de tensión dramática y de contenido”, porque los mandaría de una patada a escuchar el resto de la discografía para que entendiesen que Pink Floyd es más que una banda discursiva, es un sonido, una sensación, al final del día es MÚSICA y la música es algo visceral, tanto así que la remasterización del 2014 es lo más perfecto sonoramente hablando que he escuchado en disco alguno. Y si no están en esa parada sonora hay hartos detalles del disco que valen la pena revisar.

Veamos canción por canción:

Cluster One

La más contemplativa del disco, donde el piano de Wright suena  junto a sonidos de interferencia electromagnética, entremezclándose con la guitarra de Gilmour en un juego de respuestas entre fraseos de un instrumento a otro, para que luego el resto de los instrumentos de la banda entren, con el ritmo pausado pero preciso de Nick Mason creando un relato musical muy bien logrado. A medida que los años han pasado, encuentro super relajante y hasta despejadora esta canción, ideal si tu mente esta trabada con asuntos y necesitas sacártelos de encima.

A modo de trivia Cluster one obtiene su nombre por que los floy agruparon todos los temas que escribieron para el álbum en tres grupos (o cluster) y esta era la primera canción del grupo o cluster “ambientales”.

What Do You one from Me

 Esta canción es la mas antigua del disco ya que su riff inicial data de 1978, apareciendo en el primer disco solista de Gilmour – que es algo muy de él de recoger sus ideas musicales y reutilizarlas años después-. Se dice que es sobre la dificultad de entendimiento y comunicación que Polly Sampson tuvo con el guitarrista a principio de su relación, pero se puede leer fácilmente como una tirada de foca a Roger Waters:

Do you want my blood, do you want my tears?
What do you want?
(What do you want from me?)
Should I sing until I can’t sing anymore?
Play these strings until my fingers are raw

Esta estrofa claramente puede hacer referencia a 1986 cuando Waters estaba demandando a Pink Floyd y Gilmour no tenía otra que seguir adelante y levantar un álbum a como de lugar, lo que técnicamente fue lo que ocurrió con A Momentary Lapse Of Reason.

Otro ejemplo es la siguiente estrofa:

You can own everything you see
Sell your soul for complete control
Is that really what you need?

Uno puede asociar esta estrofa con el carácter controlador de Waters y todo el lio que gatilló cuando no quiso volver a grabar con Pink Floyd, comenzando un violento juicio con él gritando a los cuatro vientos que la banda era trucha.   

 Si bien la versión en estudio no impacta tanto, la versión del PULSE hace que tenga mucho mayor fuerza y por eso ha resistido bien el paso del tiempo.

Poles Apart

Siento que es una de las canciones más sinceras del álbum, el nombre de la canción sugiere a alguien que se deshace de sus muletas para seguir caminando o alguien que habla con dos personas distintas en lados opestos. Años después Nick Laird-Clowes, quien co-escribió la letra de la canción, revela que la letra es sobre Gilmour liberándose del peso de vivir bajo las sombras de Barret y Waters y aceptando el liderazgo de Pink Floyd.

El primer párrafo es dirigido a Barret

Did you know, it was all going to go so wrong for you
And did you see it was all going to be so right for me
Why did we tell you then
You were always the golden boy then
And that you’d never lose that light in your eyes  

El Segundo párrafo es dirigido a Waters

Hey you, did you ever realize what you’d become
And did you see that it wasn’t only me you were running from
Did you know all the time but it never bothered you anyway
Leading the blind while I stared out the steel in your eyes

Y el último párrafo es a los  dos y a sí mismo

The rain fell slow, down on all the roofs of uncertainty
I thought of you and the years and all the sadness fell away from me
And did you know

I never thought that you’d lose that light in your eyes

La última línea es heavy porque según Nick Laird-Clowes, es casi texual lo que le dijo David Gilmour a él cuando le preguntó sobre Syd Barret cuando ellos eran amigos de infancia. La línea final también tiene sentido en el caso de Waters: Gilmour admiraba en Waters. En una publicación de la revista Mojo a mediados de los 70 Gilmour dice que fue Waters quien lo apoyó para que siguiera en la banda y en distintas publicaciones el guitarrista hace referencia a las decisiones creativas que el bajista tomó que fueron a la larga beneficiosas para la banda.  Por eso Gilmour muestra su pesar que ve como Waters “guía al ciego (una clara alegoría a Pink Floyd después de perder a Syd Barret) mientras él miraba el acero de sus ojos” claramente la palabra acero hace hincapié en lo fría que se había vuelto las relaciones del grupo a finales de los 70.

Marroned

Marroned es el otro tema instrumental del disco. Con la añoranza de Echoes, nuevamente se puede escuchar los diálogos entre la guitarra de Gilmour y los teclados Wright, sumados a  los sonidos de gaviotas que Gilmour descubrió por accidente. La remasterización del 2014 eleva la sonoridad de esta canción asombrosamente.

A Great Day Of Freedom

A Great Day Of Freedom es una tonada optimista que busca levantar la esperanza sobre un tema que no lo es. La canción habla del sueño de libertad que nunca llegó luego que cayera el muro de Berlín, por eso la frase “On the day the wall came down “aparece  y claro, cuando uno tiene 13 años, raya con The wall y no cacha mucho de inglés en esa época, cree que hay una suerte de nexo (también ayuda a la confusión) que The Wall haya sido tocada en Berlín. En fin la temática de esta canción es aplicable a varios procesos que ocurrieron desde el 90 a la fecha como por ejemplo la primavera árabe, hace unos años atrás. La versión de David Gilmour con la orquesta de Polonia es por lejos la mejor.

Wearing The Inside Out

Wearing The Inside Out es por muchos una canción que con el paso del tiempo ha adquirido la mayor mística alrededor de ella, al ser la última de Rick Wright tanto como compositor como en primera voz. Si bien la letra no de es de él, su voz se acopla perfectamente a la atmosfera medio sombría y desolada que genera.

Take it Back

La primera canción que mencioné en este post, es también otra canción que ha adquirido relevancia con el paso del tiempo. Si hace 25 años su letra podría ser considerada media new age y hasta naive , hoy con el cambio climático caminando rampante cuan jinete del apocalipsis , esta canción es más vigente que nunca.

Coming back to life

Si Wearing the inside out es el momento más íntimo de Wright, Coming back to life lo es para Gilmour. La canción es escrita íntegramente por él y ha sido ultra doumentada que  habla acerca de la catarsis por parte del guitarrista para cerrar el fin de su relación con su primera esposa y comenzar su relación con Polly Samsons. Si este tema no lo identifica, no se puede negar que los solos que ejecuta acá son por lejos de los mejores de toda su trayectoria tanto con Floyd como solista (por lo menos está en mi top 5 personal).  

Keep Talking

Keep Talking es por lejos la canción mas ambiciosa del disco, la que tiene mas producción y cientos de detalles que la hacen una experiencia maravillosa de escuchar con audífonos o en 5.1.

Si bien el disco nunca pudo hacer evidente el concepto detrás de su planificación, Keep talking es lo mas cercano a una presentación de eso: “la importancia de la comunicación”.

David Gilmour vio un comercial por televisión en 1993 con la voz de Stephen Hawking, y quedó maravillado ante el mensaje, al grado de usarlo en la canción.

For millions of years
Mankind lived
Just like the animals
Then something happened
Which unleashed
The power of our imagination
We learned to talk

En esta época, que la comunicación ha sido tan intermediada por dispositivos, es interesante que una canción de hace 25 años, que utiliza un sample de una voz robótica , nos recuerde la importancia de hablar entre las personas

It doesn’t have to be like this. All we need to do is make sure we keep talking

Musicalmente hablando, la canción presenta una de las mejores transiciones de solo desde la guitarra de Gilmour al teclado de Wright, para después en el solo de cierre usar el Talk box, el dispositivo que le permite distorsionar la voz que fue popularizado por Peter Framtom y que Gilmour utilizo anteriormente en Animals.

A modo de Trivia, Keep Talking junto con High Hopes son las únicas canciones que se tocaron en todos los conciertos de la gira.

Lost for words

Lost for words es la composición más sencilla del álbum, escrita por Gilmour y Polly Samson, tal vez acorde con lo que plantea su letra: que luego de pasar años peleando y los costos asociados a eso (entre ellos primer matrimonio de Gilmour) aparece la pregunta ¿para qué seguir? En una obvia referencia a su conflicto con Waters, por eso al final de la canción queda claro que lo mas probable que por mucho que se ofrezca hacer las paces, eso nunca pasará. 25 años después, pese a varios intentos, la pases nunca se hicieron, reafirmando lo que plantea al final de la canción.

So I open my door to my enemies
And I ask could we wipe the slate clean
But they tell me to please go and fuck myself
You know you just can’t win.

High Hopes

La última canción del Division Bell, que (obviando el Endless Rvier) es también la última canción de Pink Floyd como banda activa.

Se ha escrito mucho al respecto, sobre que es el tema principal del álbum, ya que el nombre sale en la lírica, o que hay varias referencias sonoras a otros discos en la misma canción, lo que llevaría a pensar como una suerte de epílogo a la carrera de la banda, etc.

Lo cierto es que la letra de High Hopes da todos los indicios del fin de una era, al hacer referencia de caminos recorridos, soltando la pregunta de seguir transitando por esas rutas y tomar una decisión al respecto, decisión que no se puede aplazar, por eso la importancia de la frase The ringing of the division bell had begun , que es la campana del parlamento ingles que suena cuando hay que ir a tomar decisiones.

La canción se pregunta que tan alto se puede seguir avanzando si siempre la ambición quiere mas, pero el mismo camino se hace más y más hostil de avanzar.

Looking beyond the embers of bridges glowing behind us
To a glimpse of how green it was on the other side
Steps taken forwards but sleepwalking back again
Dragged by the force of some in a tide

At a higher altitude with flag unfurled
We reached the dizzy heights of that dreamed of world

Encumbered forever by desire and ambition
There’s a hunger still unsatisfied
Our weary eyes still stray to the horizon
Though down this road we’ve been so many times .

25 años después sabemos  la respuesta, Pink Floyd no sacó ningún disco más (entendiendo el Endless River como un recopilatorio de canciones descartadas del Divsion Bell). Pero los indicios estaban antes, ya que  en el libro del Box set Shine on hay una entrevista a David Gilmour de 1992,  donde hace clara alusión de lo difícil que le era para él hacer mover la maquinaria de Pink Floyd, pero él también estaba consciente que había pasado por el infierno y había vuelto para quedarse con el nombre de la banda, por lo que no podía desecharlo y empezar una carrera solista  y ese último impulso se convirtió en el Division Bell.

Y así termino esta revisión del ultimo disco de Pink Floyd. Desgranando canción por canción uno puede comprender que la presentación de un concepto no caujó, pero si uno se quita ese prejuicio pretencioso y esnob de ningunear el álbum por no ser “conceptual” encontramos un disco muy bien armado con un sonido prodigioso, con hermosas canciones, que ha envejecido muy bien, al grado de que alguien en algún rincón del mundo este terminando de escribir un artículo al respecto.

Fecha de publicación: 31/03/2019. | Categorizado en: Música | Etiquteado en: , , , , ,