Rayita Gretel Rosa Andrade (Agosto 2003 – Febrero 2017), una historia de manada y linaje

Esta es la historia de una manada y su linaje, el linaje de la Bony, una perrita callejera que adoptamos y vivió con nosotros hasta el día de su muerte. La Bony tuvo tres camadas de perros, pero solo la última camada fue bajo nuestro techo, de esa camada nacieron dos cachorros: El Pelusón y la Rayita.

Bony Shiffer, la primera del linaje

El Pelusón era un perro travieso y robusto, mientras que la Rayita era tímida y flaquita, lo que hacía que el perro siempre le ganara en mamar, comer e incluso cuando jugaban, eso hizo que la Rayita se desarrollase menos y fuese más tímida, de hecho costó regalarla, pero se pudo hacer. Sin embargo, el destino tenía planes distintos.

 Un día después de regalarla, nosotros íbamos a un matrimonio, estábamos listos para partir, cuando tocan el timbre. Yo abro y veo a esta perra volver a casa moviendo la cola alegremente, levanto mi mirada a la quien era su nueva dueña y me dijo “tuvimos devolverla porque lloraba mucho y creíamos que se iba a morir de pena” y dado a que teníamos que salir en ese momento nos quedamos con la perrita y más adelante le buscaríamos un nuevo dueño…ese “más adelante” fueron casi 14 años.

Rayita, de 2 meses y medio

Si bien la Rayita no tenía esa inteligencia sobrehumana como su madre, sí tenía la misma expresividad en su rostro. Uno sabía claramente cuando ella estaba alegre, triste o asustada (que era su personalidad predominante hasta hace unos años), tal vez por eso es que la Bony era apegada a ella, como madre sobreprotectora.

hija y madre

Cuando murió la Bony el 2009, fue triste ver a la Rayita sola por más de un año, si bien había gatos en la casa (uno a la vez, ya que los gatos no duraban un año, salvo la Muffy, que sigue viva) , la Rayita no interactuaba con ellos, por fortuna llegó la Motita a finales del 2010 y se volvieron inseparables, como que de alguna forma la Motita se convirtió en la hija postiza de la Rayita. Sin embargo, el carácter histriónico y centro de mesa de la Motita, la convirtió en la “Hembra alfa” dejando un tiempo en segundo plano a la Rayita…pero nuevamente las cosas iban a cambiar.

Motita y Rayita

Era Halloween de 2012, dado a que la Bony murió por Cancer producto de las vacunas anticonceptivas, se decidió a partir de entonces no usar ese método y dejar que el celo pasase naturalmente en la Rayita. En ese tiempo no pasaba mayor cosa, era raro que un perro pasase en esas fechas por la casa y menos que se armase una leva. Hasta que llegó el Copo.

El Copo, al igual que la Bony era un perro callejero y que fue adoptado en una casa. A diferencia de la Bony, en donde nosotros la metimos a vivir literalmente a nuestro hogar, los dueños del Copo le hicieron su casa en la calle, o sea era un perro callejero con una base de operaciones, lo que lo convirtió en un matón de barrio ya que la cuadra entera era su territorio. Su rutina era todos los días pasearse por la cuadra a ladrar (y a veces morder) cuanto weon se le cruzase: Ok, eso ERA peligroso, pero de alguna forma el perro aprendió a distinguir quienes vivían en la cuadra y de un momento a otro teníamos nuestro propio Prosegur en cuatro patas. Si bien el Copo es un Quiltro Grande, es un Quiltro con estilo.

Copo, un quiltro con estilo

Y ese quiltro con estilo se enamoró locamente de la Rayita, al grado que, para el primero de noviembre del 2012, literalmente arremetió contra la reja de la casa pudiendo abrirla. Ante mi sorpresa veo que no solo la Rayita se escapa, sino que como si hubiesen confabulado, la Motita y la Muffy se escapan también y para rematarla estaba totalmente solo así que opté por agarrar a los que me estaban más cerca, mientras la Rayita y el Copo corrían a una velocidad supersónica imposible de alcanzar.

Así que luego de una hora, la Rayita vuelve a la casa. Yo en un acto de negación mágica no dije palabra alguna y esperaba que por su edad (tenía 9 años) y el hecho que haya sido su primera cruza no hubiese quedado preñada. Y por casi dos meses pareció que efectivamente no pasó nada, hasta que una semana antes de dar a luz, la Rayita se hincha como un globo, ante este fenómeno mi prima me dice “llévala al veterinario, tal vez tenga un problema hormonal”. Yo SABÍA que no era un problema hormonal, pero tenía que seguir con la farsa, así que la llevé al veterinario y le comenté que de pronto se había hinchado. La veterinaria la palpa y me dice “esto no es un problema hormonal, esta perrita está preñada y va a tener las crías de aquí a 3 días más”.

Dicho y hecho, al día siguiente, un 3 de enero de 2013 nacen el Darwin y la Gretel, y de un momento a otro la casa estaba poblada por 4 perros y un gato.

Rayita y sus cachorros

Como mis padres se iban de vacaciones, era evidente que solo se iban a llevar a la Mota, así que un mes y medio después la Mota se encontró con dos pequeñas sabandijas revoloteando la casa, eso NO le causó gracia alguna a la Mota, al grado que un día su paciencia se colma y muerde a la Gretel. En ese instante soy testigo de una transformación de la naturaleza: la tímida Rayita se convierte en Mamá Rayita, y Mamá Rayita no toleraría que alguien le hiciese daño a sus crías, y le saca cresta y media a la Mota. En ese instante la Rayita se convierte en la hembra alfa y pasa a ser la líder de esta inusual manada, reclamando lo que por derecho le pertenecía por ser hija de la Bony.

la manada completa

Al final regalamos a la Gretel y la manada se conformó por la Rayita, la Motita, la Muffy (la gata) y el Darwin. Esta pandilla se mantuvo junta por cuatro años, donde sin importar que tan traviesos era el trio conformado por perra, perro y gata, la viejita (como le decíamos últimamente a la Rayita) los ponía a raya y no solo eso, como este trio es entero de fundido ella se puso aún más fundida así que esta manada entregaba cariño a borbotones.

Pero nada es para siempre y a principio de febrero, le detectaron una deficiencia renal a la Rayita, el diagnostico era lapidario: si fuese humano tendría que hacerse Diálisis, lo único que podíamos hacer era darle el alimento más sano posible y darle unas gotas para que se sintiese mejor. Y por 3 semanas con mi hermano de alguna forma la recompusimos, pero fue un veranito efímero y en menos de 12 horas se vino abajo muriendo el 26 de febrero al medio día.

Es melancólico y hermoso pensar que casi 20 años atrás alojamos a una perrita callejera con neumonía que fue dejada a su suerte por su dueña luego de dar a luz a su segunda camada y ahora yo esté escribiendo el epitafio de su hija, junto a su nieto durmiendo a mi lado. La vida encuentra su camino y el linaje de la Bony sigue presente a través del Darwin gracias a la Rayita.

Darwin, heredero del linaje

No me deja de dar vueltas el hecho que de no haberme quebrado la pierna el viernes 24, hubiese vuelto el 28 de febrero y tal vez no hubiese visto más a la Rayita… O tal vez sí, tal vez el único motivo que siguió viva por tres semanas más fue porque esperó a que todos estuviésemos de vuelta en Santiago para poder despedirse de la familia que la vio nacer y que la quiso tanto, porque así de maravillosos son estos animales.

Descansa por siempre Rayita y espero que estés junto con la Bony observándonos.

Fecha de publicación: 27/02/2017. | Categorizado en: Personal | Etiquteado en:

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One Response to “Rayita Gretel Rosa Andrade (Agosto 2003 – Febrero 2017), una historia de manada y linaje”

  1. Kenchy dice:

    Que linda historia fotos.
    Si….la Rayita los hizo volver a como diera lugar….aun a costa de tu pie Cristian….pero la vida es un misterio.
    Ella tuvo una muy feliz..super regaloneada y amada.
    Las mascotas son seres tan preciados. Ella esta como digo yo…en el cielo..conel perry la boni y otros gatitos.
    Descansa en paz Rayita.

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