Batman v Superman: Teología y Barra Brava

A principios de semana revisité Man Of Steel, como una manera de ponerme en buena con la película.

Admito que la gran mayoría de las cosas que me molestaban de la película, al verlas de nuevo las dejé pasar e incluso me causaron gracia: Lo pornográfico de las alusiones a Cristo, el peor Jonathan Kent de la historia de la humanidad, el “Shaky Cam” de Snyder (en especial en tomas donde NADA se movía), en fin podría decirse que está vez disfruté la película salvo por UN detalle en particular que es el Fatality.

Esta escena me molesta no por el hecho de mostrar en pantalla a un Superman que rompe cuellos sino porque no hubo un mayor desarrollo al respecto de ese acto y pienso que ese fue el gran punto en que quedó al debe la película y que de alguna forma tenía que ser resuelto en su secuela. Así que con la creencia que mejorarían las cosas fui a ver Batman v Superman: Dawn of Justice, también conocida como:

Batman v Superman

Esta lista de títulos salieron dada a la cantidad de impresiones que me dejó la película, porque sí, esta película chutea para todas partes así que uno puede agarrase de cualquier punto para hablar, pero trataré de analizar en función de cómo se dieron los eventos al  ver esta película. Demás está decir que iré full spoilers en este relato/análisis, así que están advertidos.

Tal como mencioné al principio, revisité Man of Steel  para ponerme en la buena con esa película pero también con la esperanza de que Batman v Superman fuese un progreso…pero salí con exactamente el mismo enojo que cuando salí con Man Of Steel.

Mi problema no pasa por cuan fiel o no es la película con el material original, o cuanta destrucción hay en ella e incluso qué tan dispersa puede a llegar a ser, sino con el trato de sus personajes principales y el ideario que Snyder plantea con respecto a ser un superhéroe.

Para proseguir con el análisis hay que saber cuáles son los comics de referencia que se usaron para construir esta película: El regreso del Caballero oscuro, La muerte de Superman, pequeños atisbos de una saga llamada Enemigos Públicos y por qué no decirlo la sombra de Watchmen está presente.

La película empieza exactamente en el clímax de Man Of Steel, donde Superman y Zod están peleando, en ese escenario se nos introduce a Bruce Wyane, quien llega a Metropolis para evacuar a la mayor cantidad de sus trabajadores posibles. Obviamente no puede salvarlos a todos y observa con odio a estos alienígenas en medio de los restos de unas de las filiales destruidas de empresas Wayne, de ahí saltamos dos años donde vemos a Bruce Wayne ya como Batman en una cruzada para encontrar un artefacto que más adelante se revela que es un cargamento de Kriptonita.

El Bruce Wayne de esta película no solo está basado en el de El Regreso del Caballero Oscuro, sino que es una versión exagerada de esta novela: oscurísimo, trastornado, muy cínico  y desencantado con todo, con episodios alucinoides donde imagina un mundo tiranizado por Superman, que combinado a una serie de hechos dentro de la película, lo lleva a la convicción que el hombre de acero es muy peligroso para que esté vivo y  convierte esa idea en su cruzada.

Y en el otro lado tenemos a Clark Kent, que luego de dos años siendo Superman, no tiene claro que significa serlo, lo cual tiene sentido porque en Man Of Steel no hubo un viaje iniciatico a héroe sino una serie de hechos que lo forzaron a ser el campeón de la humanidad, y lo encaminaron al tan cuestionado acto de quitar una vida para salvar a otras. Por lo que tenemos a este ser todo poderoso alienado, incompleto, que entra nuevamente en conflicto consigo mismo luego de un incidente internacional tras salvar a Lois lane. Acá me voy a detener porque supuestamente esta película busca ser la redención del hombre de acero, en donde hay una toma de responsabilidad por sus actos, pero empieza muy mal ya que el primer cuestionamiento viene de la misma Lois Lane a quien salvó de una situación en que ella misma se metió y que produjo el mencionado incidente internacional (más adelante sabremos que fue una intricada trampa), con un discurso sobre la responsabilidad y las consecuencias que deprimiría a cualquiera que trata de hacer algo bueno por alguien que ama. Para hacer más alegre las cosas para el reportero, en su propio diario empiezan a cambiar la opinión con respecto de su alter ego, lo que explicaría la obsesión de Clark por cubrir la historia de Batman, como modo de responder por qué alguien en la clandestinidad y totalmente al margen de la ley no es cuestionado ni perseguido mientras que a él sí.

Y de esta forma tenemos a estos dos seres conflictuados en inminente curso de colisión, todo esto maquinado por Lex Luthor, que sabe exactamente quién es Clark Kent y Bruce Wayne. Un Lex Luthor cuya caracterización encuentro genial porque es totalmente distinta a las que uno tiene preconcebida y da pistas sobre a quienes (encuentro yo) va dirigida esta película. Porque este es un Lex Luthor millenial, un tipo muy exagerado, hiperquinético, gesticulador, ególatra, un generador de citas, es casi ver a un Youtuber. Pero toda esta construcción es la fachada de un ser siniestro, nihilista, con un odio a los seres que emulen en algún grado a la idea de Dios, ya que en la película Luthor sabe de la existencia de los metahumanos, seres con capacidades que superan el entendimiento humano, por lo que  cree que deben ser controlados y subyugados a la voluntad del hombre o de lo contrario ser destruidos. Y siendo Superman la máxima representación de lo que puede ser un dios, mientras que Batman es la máxima representación de las potencialidades del hombre los pone a pelear.

Y ese es el nudo central de la película, el conflicto de estos tres personajes que a la larga buscan responder a la misma pregunta ¿debe existir un Dios entre los hombres? Porque Batman v Superman y su antecesora no es más que una interpretación libre de la vida de Cristo, es Jesús de Nazaret de Franco Zeffirelli pero con súper héroes y explosiones siderales y un cargamento de guiños a la cultura del cómic.

Al principio pensé que está película (y MOS también) tenía como guía directa Watchmen, por su concepción de superhéroes como personajes grisáceos, con códigos éticos y morales no tan bien definidos y la idea de “Quién vigila a los Vigilantes” que está plasmada en Lex Luthor y su monitoreo a los metahumanos. Sin embargo por cosas circunstanciales recién pude ver la adaptación de Watchmen que hizo Snyder entre medio de las dos veces que vi BvS, y si bien es un calco del cómic con sus necesarios ajustes para que funcione en los códigos de cine, hay una notoria  modificación que cambia el sentido original de la novela y refuerza mi tesis sobre los fetiches que tiene Snyder con respecto a su idea del superhéroe como un paria y su constante fijación con asociarlo a ideas teológicas.

Entonces bajo esa lupa ¿cómo volver a darle el halo inspiracional a Superman si se construyó un personaje totalmente confundido en un entorno hostil para plantearse una idea más esperanzadora de ser un superhéroe?  La única salida que se le ocurrió a Snyder fue ceñirse a su molde inicial y seguir con el camino del Superman cristológico lo que significa que se debe sacrificar para salvar a la humanidad, en otras palabras Superman debe morir.

Esa fue la gota que rebalsó el vaso, y produjo mi enojo con respecto a la película. El matar a Superman fue la salida más sencilla para corregir el muy irregular el desarrollo del personaje y también la forma más barata para “enderezar” el rumbo de este distorsionado Batman al convertir la muerte del Kriptoniano en una inspiración para hacer lo correcto y empezar su búsqueda para formar la liga de la justicia. Lo que más me molesta del asunto es dada la ambivalente relación de DC/Warner con el hombre de acero, la posibilidad que no haya Superman en la liga de la justicia o que su protagonismo sea considerablemente disminuido es totalmente plausible.

Y  ahí estaba yo con mi enojo al salir del cine…la película la había comprendido completamente, reconocí todos los guiños mostrados, incluso pude atar cabos y hacer las correctas suposiciones, en general la película tiene buena factura y encontré buenas las actuaciones para los personajes que había, sin embargo no era mi película, y voy más allá del tonto argumento de que “es para fans” “o para quienes saben de cómics”, porque esta no es la película para mi generación, es para los Millennials y los Post-Millennials que más encima son barra brava. Son aquellos que crecieron en los 2000 con la trilogía de Nolan y todo un universo de comics alrededor del hombre murciélago, donde Superman es casi un sidekick en vez de ser un igual, es el Batman de Torre de Babel, Asesino/Fugitivo, Juegos de guerra y el de la frasecita de infinite Crisis. Son aquellos que sobreveneran a dark knight returns. Son aquellos que defienden su tribu urbana a ultranza insultando a cualquiera que critique algo de sus fetiches y que se vanaglorian por saber hasta los más oscuros detalles y  de descubrir cuanto giño pastiche pueda haber escondido en algín producto cultural como una serie una película o un videojuego. Es la audiencia a la que Zack Snyder habla.

Yo me estoy encaminando a los 36, no alcancé a ser un millenial (ni menos un post-millenial) y mis concepciones superheoricas son distintas. Me formé con el Batman de Miller, pero el de año 1, el Batman Noir, el detective, el que trataba de mantener una sanidad mental, no el paranoide megalomaniaco de los 2000. Crecí con el Superman de Byrne, Ordway y Jurgens en donde la personalidad de Clark Kent estaba bien construida y era plenamente consciente de su responsabilidad como deidad caminante y  a su vez como un periodista opinante, no la versión opaca de ahora tanto en el cómic como en la pelicula.

Entonces ¿para qué verla de nuevo?

Porque siguen siendo las representaciones occidentales modernas de la dualidad de Apolo y Dionisio, siguen siendo los personajes que definieron el género de Superheroes, son los personajes en que gastaba mi tiempo cuando no podía hacer actividad física por mi tratamiento a la columna, leyendolos o dibujándolos, porque soy de aquellos que creen que esto es como un equipo de fútbol, que hay que apoyarlos en las buenas y en las malas y  no soportaría que el cine de superheroes sea solamente suscrito al universo Marvel, por eso fui a verla una segunda vez y tal vez lo vea una tercera. No soy un barra brava pero si soy un fan agradecido por la entretención que me dieron en mi juventud.

Y para los que no son ni hinchas ni barra bravas, tienen una película de acción de dos horas y medias con explosiones y gente dándose combos (entre ellos claramente Superman y Batman), con varias analogías y simbolismos religiosos no solo aludiendo al cristianismo sino también al judaísmo en la relación de Dios y el hombre, algunas escenas que no tienen sentido alguno y un adelanto de como será la primera película de una superheroína como lo es la Mujer Maravilla.

Wonder Woman

Fecha de publicación: 27/03/2016. | Categorizado en: Comics y Series, Personal | Etiquteado en: , , ,

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