Haciendo el camino: Una bitacora sobre el transcurso de la vida

Rattle That Lock: David Gilmour camina entre nosotros

img_bg_davidDavid Gilmour viene a Chile, para mí es como si un dios volviera de un largo exilio y nos revelase una verdad teofánica; en este caso su increíble música, la cual, entre su repertorio está casi todo el catálogo de una banducha llamada Pink Floyd, que para algunos miles (me incluyo) es lo más apoteósico que existe en la faz de la tierra…después del lomo completo con palta de la fuente alemana.

Si usted es de los que ha escuchado a Pink Floyd solo en la radio o lo ha oído de algún comentario de su padre y está curioso por saber qué onda con este señor de 70 años que en menos de dos días vendió el 90% de las entradas al Nacional, pero no tiene tiempo (o ganas) de escuchar la discografía completa, le sugiero poner atención su última obra Rattle That Lock , que es la razón que viene para acá.

Ya Rattle That Lock es un disco marcado por dos hitos:

  1. Es el primer disco luego de la oficializada disolución de Pink Floyd
  2. Es el primer disco después de la muerte de su amigo Rick Wirght (tecladista de Pink Floyd)

12009784_10154207657478574_5640598838950321948_nEstos eventos ayudarán a entender la naturaleza de lo que se escucha, porque Rattle that Lock busca zafarse de la sombra del pasado Floydiano y lo logra en gran parte, pese a que hay inevitables guiños y citas a Pink Floyd, pero que en realidad hacen referencia a melodías que Gilmour trabaja desde hace años.

El disco parte con 5:AM,una bonita tonada instrumental, contemplativa, que puede reflejar el estado actual de Gilmour, pero es muy corta, da la idea que no cierra completamente, encuentro que fue guatazo de Phil Manzanera, quien es productor del disco e insistió en ponerla . Si bien cuando uno escucha And then… entiende que 5:00 AM es una intro, creo que no quedó tan bien logrado…y este es en realidad el único pero que realmente le encuentro al disco. El resto  sale como avión encuentro yo.

Rattle that Lock es la canción que más ha sonado en las ondas virtuales y es la canción que tiene la historia más curiosa, ya que nace de un jingle que suena en la estación de metro de París, en donde Gilmour lo escuchó por primera vez. Fue tanta su obsesión que fue a hablar con Michaël Boumendil, creador del jingle para pedirle permiso para ocupar la melodía y ayudar a componer parte del tema. La canción en sí tiene esa esencia de rock pop francés, que recuerda un poco a Vanessa Paradis, el tema es tan poco Gilmour/Pink Floyd que gusta harto.

Faces of Stone es una canción media lúgubre, sin embargo tiene un fraseo de guitarra bastante pronunciado, casi tipo folk de canto de protesta, con uso del cuerno frances y de teclados hammond para darle un sonido medio retro, lo interesante es el solo potente que suena un poco a yet another movie, y es re loco, porque en esencia es el mismo solo que calza muy bien en dos entornos musicales distintos. Gilmour es bastante asiduo a hacer solos que citan a otros y lo ha hecho desde siempre, revisen su discografía solista y la de Floyd de finales de los 70 en adelante.

A boat lies waiting empieza con sonoridades que evocan mucho al Division Bell, como rememorando lo último que hizo Gilmour junto con Rick Wright, de hecho su voz aparece sampleada. La canción es una referencia directa al difunto tecladista, que gustaba de salir a navegar, una canción que resaltan las armonías vocales, como una suerte de canción de cuna para alguien quien inició un viaje a su último descanso, es una canción que emociona.

Dancing Right In Front Of Me se me mueve entre el Blues y el Jazz, sin embargo debe ser la canción más Beatlesca que le he escuchado a Gilmour. Conocida es su participación con Paul McCartney en algunos de sus álbumes solista, pero su abierta devoción no se hizo pública hasta que lanzó un cover de los de Liverpool a través de la revista Mojo este año.

In Any Tongue es como la canción densa del disco, una canción algo oscura con tintes épicos, tan épicos que su melodía de fondo al final suena bastante parecida a In The Name Of God de Dream Theater. La canción en sí habla del sufrimiento de las personas que se ven envueltas en un conflicto bélico y para muchos es la mejor del disco, algunos dicen que es la mejor en 20 años hecha por un Floyd. A mí me gustó harto pero no para enaltecerla de esa manera, tal vez porque mi preferida es otra más alegre.

Beauty es la otra canción instrumental del disco, es como un resumen del sonido gilmouriano en 4 minutos y medio, una joya auditiva.

The Girl In The Yellow Dress es otra de esas rarezas Gilmoureanas, una canción muy jazzeada, muy rara en el repertorio del guitarrista, cuya lírica nace de un volón de Polly Samson con una pintura que estaba colgada en la pared de su casa, lo cual lo hace más interesante de escuchar.

Y llegamos a mi canción preferida, Today, una canción con una energía muy positiva, pese a que la letra hace alusión a la muerte. La canción nace de otro volón de Polly Samson quien tiene pesadillas con que se despierta y encuentra a Gilmour muerto y éste le dice que no debería sentirse mal porque lo más probable es que él habrá vivido el día al máximo antes de morir, apareciendo el concepto del carpe diem. Para alguien quien tiene la molesta costumbre de vivir entre el pasado y el futuro, es bueno que le recuerden el vivir en el hoy día. La canción es como una mezcla entre Toto y el sonido de Young Lust pero sin la agresividad de la lírica de Waters.

Después de Today viene And Then… que es la continuación de 5:00 AM y que sirve de epilogo del Rattle that lock , un disco que se escucha súper fácil (tal vez con la excepción de In Any Tongue ) y que deja en claro que hay música post Pink Floyd. Hay que esperar que la cuerda le dé para a lo menos un álbum más, porque siempre se agradece escuchar el delicado sonido del trueno en la guitarra de David Gilmour

Fecha de publicación: 26/09/2015. | Categorizado en: Música | Etiquteado en: , , ,