Haciendo el camino: Una bitacora sobre el transcurso de la vida

Impresiones de Iloca y Trilco a casi un mes del terremoto

Desde el terremoto del 27 de febrero ha pasado mucho en nuestro país, como ya saben las costas de Iloca, Duao y las otras localidades del Maule quedaron destruidas por el terremoto y luego el maremoto. Como Iloca fue la primera zona en que se anunció que hubo un maremoto ahí y fue el primer balneario en que empezó a mostrase imágenes, ha habido un mayor grado de atención con lo que pasa allá y todos hemos visto a través de fotos y testimonios de video qué es lo que ha ocurrido ahí.

Yo fui exactamente una semana después del terremoto, días antes ya había partido mi hermano, así que con las experiencias recientes de los dos había para escribir varios artículos al respecto. No escribí nada ya que era repetir lo que todo el mundo estaba hablando. Pero preferí escribir ahora que fui este fin de semana y que la prensa lentamente está olvidando el asunto poniendo “un final feliz” a la situación de Iloca con escenas de zafrada yendo al colegio y gente terminando de armar los botes a los pescadores.

Transitando por los pueblos interiores

Una de las características del viaje de Iloca es que al momento de tomar el camino interior hacia la costa se pasa por varios pueblitos con sus respectivas características y lugares pintorescos, cuando pasamos por primera vez el 6 de marzo vimos la situación de cada pueblo a la pasada, pero como se iba en caravana y no sabíamos cómo estaba la situación en Iloca no se detuvo con mayor detenimiento, pero algunos de los pueblos pequeños quedaron muy mal parados.

La primera vez que pasamos por Teno dio la sensación que la primera mitad del pueblo había soportado relativamente bien y la parte fea se la había llevado la zona centro, pero cuando pasamos por segunda vez llamó la atención la aparición de un círculo de spray rojo con la letra “D” al medio en varias partes del pueblo. Era la señal de demolición, marca del denominado “terremoto engañoso” que a simple viste da la sensación que las casa por fuera aguantaron, pero por dentro quedaron totalmente desechas.

Hualañé es una comunidad de 10.000 personas, según sus propios conteos hay 4.000 habitantes damnificados. La primera vez que pasamos no se notaba (hay que entender que pasamos por la calle principal), pero esta vez paramos en un lugar clásico de la zona que es la hostería de Hualañé y constatamos que el lugar está por caerse, siendo sostenido por varias vigas de madera, situación que se repite en varias construcciones. Dentro del ruido mediático de las noticias del terremoto Hualañé no ha sido nombrado, tal vez porque no hay notorias casas botadas por el terremoto y por ser un pueblo “de pasada” su fachada da la impresión que no ha ocurrido mucho, pero si ocurrió y la gente necesita ayuda.

Hostería de Hualañé

Licanten tiene una suerte similar a la de Teno: muchas casas con la marca de la D otras ya con un aumentado daño luego de las réplicas, esto se complica con el hecho que todavía no tienen agua y Licancel, la planta de celulosa, al parecer no va a estar operando hasta dentro de 6 meses más.

Iloca: Limpiando la destrucción

La zona de La Pesca, Iloca y Duao se ve tranquila y despejada en coparación a principios de marzo, las maquinas removedoras de escombros y grúas demoledoras están limpiando la zona. Aunque es una tensa calma mientras los militares vigilan la zona y la gente lentamente recibe la luz. Se ven las escuelas modulares donde el lunes 22 todos los pinturitas aparecieron mientras Zafrada y amigos entraban a clases y el retén de carabineros (los héroes de esa zona) está nuevamente levantado en un conteiner. Se lucha por volver a la normalidad.

El tema de Iloca ahora pasa no por cuántas camionadas de ayuda llegué, sino de reactivar la actividad económica considerando que era un balneario turístico cuya característica es que la playa estaba al lado de las casas. Mucha gente tenía como trabajo durante el año cuidar las casas de verano o las cabañas de las hosterías. Con eso destruido se quedaron de un día para otro sin pega, así que el resolver cómo y dónde se volverá a reconstruir definitivamente en Iloca y Duao es imperativo para poder encaminar un rumbo de desarrollo económico. Es interesante resaltar que no todas las casas del borde costero quedaron destruidas. Hay zonas de Duao que casas pegadas a la costa no les pasó nada grave. Hay que ver esos casos y estudiarlos para sacar soluciones para los próximos años. El último punto es el tema ambiental y sanitario, hay zonas que se respira un aroma que yo denominaría apocalíptico: una mezcla de pescado podrido, madera quemada y desechos orgánicos quemados, por fortuna los baños químicos empezaron a llegar ya que el olor estaba siendo muy penetrante.

Casa de Iloca Antes del MaremotoCasa de Iloca caidaEscombros de IlocaIloca sin escombros

Bigote: un sobreviviente de Trilco

Dentro de las historias de Trilco, donde era el objetivo final del viaje, me quedo con la historia de Bigote, uno de los perros de la zona. Estos perros duermen en cualquier parte y al parecer a Bigote el terremoto lo pilló en una zona alejada de la casa de sus amos porque corrió hacia la casa mientras ocurría todo el movimiento, luego siguió a Angel, su dueño, quien sacaba a su familia hacia los cerros y volvía a la casa a buscar los implementos fundamentales para ellos: sus trajes de buzo y la escopeta para cazar, cuando empezaba la huída final la ola los alcanzó. Angel cayó pero se pudo levantar y salir porque a la altura donde estaban ellos el mar ya no era un murallón sino una crecida fuerte de agua, pero el perro no tuvo la misma suerte y fue arrastrado por la resaca. Pero ante el ojo atónito de su dueño este perro lucho por más de 20 minutos para salir de las corrientes marinas. El Bigote se había convertido en un sobreviviente, pero la experiencia lo cambió para siempre, ya no vuelve a bajar a la playa, y cada vez que tiembla llora como si evocara sus peores pesadillas, pero lo importante que sobrevivió y está acompañando a su amo quien atino a llevar a su familia en una zona donde no alarmas ni retenes de nada que pudieran avisar, a puro instinto nomás

Entrada a la casa de Trilco antes del maremotoEntrada de Trilco después del MaremotoBigote, un sobreviviente

Eso es todo lo que podría contar, la idea no es abrumar solo recordar que queda harto por hacer y guste o no lentamente el tema del terremoto/maremoto se aleja y salen otros como las ventas inconclusas de Piñera, el mundial de Sudáfrica, el 18 de septiembre, la defensa ante la haya y sin darnos cuenta el año se acabará y la agenda temática se reiniciará, es por eso para los que nos tocó de manera más directa la tragedia es deber seguir recordando.

Eso es por ahora, cambio y fuera.

Fecha de publicación: 24/03/2010. | Categorizado en: Actualidad, Personal | Etiquteado en: , , ,